Lectura, educación y bienestar emocional
La lectura profunda se posiciona como herramienta para la salud mental en contextos académicos
El pensamiento de Estanislao Zuleta recobra vigencia en universidades colombianas, donde especialistas destacan la lectura reflexiva como clave para el pensamiento crítico y el bienestar emocional de los jóvenes.
En medio del aumento de la ansiedad, el estrés académico y la sobrecarga de información en Colombia, el ensayo Sobre la lectura del filósofo colombiano Estanislao Zuleta vuelve a ser citado en espacios educativos y culturales como una guía para fortalecer la comprensión crítica y la salud mental de los estudiantes universitarios.
En la actualidad, marcada por la inmediatez digital y el consumo rápido de contenidos, el pensamiento de Zuleta ha retomado fuerza en aulas de humanidades, comunicación y pedagogía en distintas universidades del país. Su propuesta entiende la lectura no como una actividad pasiva, sino como un proceso activo de interpretación que exige esfuerzo intelectual, cuestionamiento y construcción de sentido propio.
Docentes y especialistas en educación coinciden en que esta concepción representa un llamado urgente a recuperar la lectura como experiencia formativa. En palabras de académicos consultados, no se trata de consumir palabras, sino de dialogar con ellas, detenerse, dudar y pensar.
Pero la vigencia del autor no se limita al ámbito académico. Psicólogos y expertos en bienestar han comenzado a relacionar la lectura reflexiva con el fortalecimiento de habilidades como la concentración, la empatía y la autorregulación emocional. Estas capacidades son consideradas hoy fundamentales para enfrentar los altos niveles de estrés, ansiedad y presión académica que experimentan los jóvenes.
De acuerdo con la perspectiva de Zuleta, la dificultad en la lectura no debe evitarse, sino asumirse como parte del aprendizaje. Enfrentarse a textos complejos, sostener la atención y tolerar la incertidumbre del sentido fortalece también la estabilidad emocional y la capacidad de análisis.
Investigaciones recientes subrayan, además, que leer y escribir son procesos inseparables: solo es verdadero lector quien transforma lo leído en pensamiento propio. Esta idea refuerza el papel de la lectura como herramienta central para la autonomía intelectual.
En un contexto donde predominan los resúmenes automáticos y los contenidos fragmentados, el filósofo advertía sobre los riesgos de una lectura superficial que busca respuestas rápidas sin comprender realmente el contenido. Frente a ello, la lectura profunda aparece hoy como un espacio de pausa, introspección y construcción de sentido.
Así, décadas después de su publicación, Sobre la lectura se resignifica en Colombia como una invitación a pensar con autonomía, a asumir la dificultad como parte del conocimiento y a comprender que leer no solo informa, sino que también transforma la manera en que las personas se relacionan con el mundo y consigo mismas.
Una noticia de Keren Arenas
Basada en el ensayo Sobre la lectura de Estanislao Zuleta y temas de actualidad